Paula y el volcán de su pancita

Edades 3–7

Cuando la torre más alta de Paula se derrumba, un sentimiento de volcán, caliente y rugidor, le sube por dentro, hasta que una sabia lechuza le enseña la magia de respirar que convierte el fuego en una colina tibia y tranquila.

La portada de "Paula y el volcán de su pancita"

Paula construyó y construyó, bloque sobre bloque sobre bloque. ¡Más alto que la cerca! ¡Más alto que el columpio! —Casi llego al cielo —susurró, con el pequeño bloque de madera en forma de sol bien prendido al bolsillo.

¡Y entonces… PUM! La torre se cayó, bloque sobre bloque sobre bloque, rodando por el camino. A Paula se le pusieron las orejas calientes. Se le cerraron los puños. Algo le subía por dentro, burbujeante y brillante.

—¡No es JUSTO! —Paula pataleó, y pataleó, y PATALEÓ. En el fondo de su pancita crecía algo caliente que retumbaba: ¡un volcán entero que se despertaba y estaba a punto de reventar!

Página 1 de "Paula y el volcán de su pancita"Página 2 de "Paula y el volcán de su pancita"Página 3 de "Paula y el volcán de su pancita"

Créalo con el nombre y la foto de tu hijo · Explora la Biblioteca de Cuentos