Daniela y el maravilloso Museo del Cuerpo

Edades 4–7

Cuando Daniela se encoge hasta quedar del tamaño de una miguita, explora el asombroso museo que hay dentro de su propio cuerpo y descubre por qué se agita, resopla, late y crece.

La portada de "Daniela y el maravilloso Museo del Cuerpo"

A Daniela le encantaba preguntar, curiosear y mirar. «¿Qué hay dentro de MÍ?», quiso averiguar. De pronto, su colgante-lupa brilló con un destello, y ella se encogió como una miguita, ¡cayendo, cayendo en un vuelo!

Daniela aterrizó con un rebote en un suelo rosado y blandito, en un túnel brillante con un arco por puertita. Un guía redondito llegó flotando feliz: «¡Bienvenida! Soy el doctor Pip, ¡sígueme por aquí! ¡Pum-pum, fuuush-fuuush, crece, crece, crece!»

Zumbaron por un pasillo rojo que latía sin parar, con ríos de luz tibia que giraban sin cesar. «¡Es la sangre en camino!», dijo el doctor Pip con una sonrisa. «¡Lleva cosas buenas a cada parte, sin prisa y sin pausa!»

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