Pablo y la puerta abierta de par en par

Edades 3–5

Pablo corre hacia los columpios todos los días, hasta que una tarde se detiene a sostener la pesada puerta del parque para una pequeñita que no puede abrirla, y descubre que una pausa chiquita puede sentirse como la aventura más grande de todas.

La portada de "Pablo y la puerta abierta de par en par"

Todos los días después del almuerzo, Pablo bajaba disparado por el caminito de piedritas como un cohete con zapatillas. ¡Fus-fus-fus!, hacían sus zapatillas. Los columpios lo esperaban, ¡y Pablo tampoco podía esperar!

¡Fus-fus, fus-fus! Nada detenía a Pablo. Ni la ardilla tambaleante. Ni la abeja zumbadora. Tenía una sola tarea: ¡llegar al columpio antes que nadie!

Pero hoy la gran puerta verde estaba quieta. La pequeña , con su sombrerito amarillo, empujaba y empujaba, pero la pesada puerta no se movía. ¡Y su conejito se le resbaló de los brazos!

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