Un lugar en el foso

Edades 3–5

En medio de un animado juego de la mancha, Valentina, una niña llena de energía, ve a un niño tranquilo sentado solo en el borde del arenero, se aparta del grupo y corre hacia él con una palita de repuesto para hacerle la pregunta que lo cambia todo: «¿Quieres cavar un foso conmigo?»

La portada de "Un lugar en el foso"

¡Hora de jugar a la mancha! ¡A la mancha! A Valentina le encanta correr. Da vueltas al trepador, se divierte sin parar. —¡A que no me atrapan! —ríe, veloz como el viento. —Mancha, mancha... hoy no —dice, cuando algo la hace parar de pronto.

Allí, junto al arenero, hay alguien pequeñito y quieto. No ríe, no corre, solo está sentado en el borde, en silencio. Los pies de Valentina van más despacio. Su pancita siente un tirón. —Mancha, mancha... hoy no —dice, y se encoge de hombros ante sus amigos.

Valentina mira su palita. Roja, pequeña y fiel. —Tengo otra de repuesto —dice—. Ya sé qué voy a hacer. Se despide del juego de la mancha y camina hacia el borde del arenero, derechita y decidida.

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