Hugo y el Kit del Consuelo

Edades 3–5

Cuando llega un bebé que llora y no para, Hugo se convierte en el Jefe del Consuelo oficial del cuarto del bebé, y convierte un ratito de sentirse olvidado en caras chistosas, un baile meneadito y una canción para tararear que por fin trae las risitas a casa.

La portada de "Hugo y el Kit del Consuelo"

¡BUAAAA! El llanto resonó por la sala dorada como la miel. Hugo se quedó quieto en la puerta. ¿Acaso lo necesitaban a él? El bebé había llegado y la casa se sentía tan nueva. Enderezó los hombros y dijo: —¡Yo encontraré algo que hacer!

Entonces Hugo vio su cajita de madera, guardada en el estante. —¡Seré el Jefe del Consuelo! ¡Yo solito voy a ayudar! —Dentro había un sonajero, un pañito suave y ligero, y una campanita lista para brillar bien clarito.

Primero probó con una cara chistosa: ¡ojos bizcos y la lengua afuera! El bebé solo parpadeó, con un puchero tembloroso. Movió las orejas e infló los cachetes. Pero aquella barbillita siguió temblando.

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