La clínica acogedora de Hugo para mascotas malitas

Edades 3–5

Hugo abre una clínica de juguetes en el patio para cachorros y gatitos de peluche, y aprende que las manos más suaves y las palabras más amables pueden calmar patitas lastimadas y corazoncitos asustados.

La portada de "La clínica acogedora de Hugo para mascotas malitas"

—¡La clínica está abierta! —gritó Hugo, con su estetoscopio rojo balanceándose. Todos los cachorros de orejas caídas y los gatitos de bigotes largos del patio estaban listos para su revisión, sus abrazos y las manos más suaves del mundo.

El primero de la fila era Galleta, el cachorrito café y de orejas caídas, con una oreja rasgada y una patita lastimada. —A ver qué tienes —dijo Hugo, arrodillándose muy cerca. Manos suaves, recordó. Las manos suaves lo arreglan todo.

Apoyó el pequeño estetoscopio rojo en el pecho de Galleta. —Vamos a imaginar que tu corazón hace pum-pum —susurró—. Manos suaves, manos suaves, así cuida un buen veterinario.

Página 1 de "La clínica acogedora de Hugo para mascotas malitas"Página 2 de "La clínica acogedora de Hugo para mascotas malitas"Página 3 de "La clínica acogedora de Hugo para mascotas malitas"

Créalo con el nombre y la foto de tu hijo · Explora la Biblioteca de Cuentos