La ciudad reciclada de Pablo

Edades 3–5

Cuando Pablo sigue confundiendo cáscaras, botellas y cajas, se siente nervioso y pequeño, hasta que aprende a unir cada tesoro con el dibujo de su cubo y se convierte en el héroe del reciclaje del barrio, construyendo un castillo de cartón para que todos lo disfruten.

La portada de "La ciudad reciclada de Pablo"

En un patio de ladrillo y sol, a Pablo le encantaba un desorden maravilloso: ¡cajas, botellas y cáscaras por todas partes! Pero todo caía revuelto, en un gran montón. Pablo se tropezó con una cáscara y resopló, con las mejillas rojas. —¿Dónde va todo esto?

Entonces llegó Pip rodando, con su gorro de tapa de botella brillando y sus brazos de alambre moviéndose. —¡Bip! ¡Cada tesoro tiene su casita! —dijo Pip, señalando tres cubos redondos, cada uno con un dibujo en lugar de palabras: una hoja, una botella, una hoja de papel.

Pablo miró con atención la hojita verde y exclamó: —¡Ese es para las cáscaras, seguro! Pip hizo bip y aplaudió con sus manos de alambre: —¡Adivinaste, Pablo! ¡La botella es para vidrio y garrafas, y la hoja de papel es para cajas y tarjetas! Separa bien, separa feliz: ¡el héroe del reciclaje es así!

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