Mateo y el sombrero perdido del gnomo Cardito

Edades 3–5

Cuando el mágico sombrero rojo de un gnomo diminuto se queda atrapado en el frambueso, Mateo usa su lupa favorita y unos dedos suaves y pacientes para liberarlo.

La portada de "Mateo y el sombrero perdido del gnomo Cardito"

En un jardín de girasoles, altos y brillantes, a Mateo le encantaba encontrar maravillas pequeñitas bajo la luz. Una mañana, una vocecita fina y chiquita llamó: —¡Mi sombrero! ¡Ay, no! ¡Mi sombrero se cayó!

¡Allí estaba Cardito, todo azul y sin sombrero! Sin su sombrero rojo, su magia del jardín se había acabado. —Mi sombrero puntiagudo hace que mis flores crezcan fuertes —suspiró—. Se enredó en algún lugar. ¿Adónde se habrá ido?

—¡Yo te ayudo a buscarlo! —dijo Mateo con una sonrisa—. ¡Soy muy bueno para encontrar cosas! ¡Vamos a buscar hasta ganar! Levantó su lupa, la que siempre llevaba consigo, esa que usaba para descubrir escarabajos y hormigas diminutos en el suelo.

Página 1 de "Mateo y el sombrero perdido del gnomo Cardito"Página 2 de "Mateo y el sombrero perdido del gnomo Cardito"Página 3 de "Mateo y el sombrero perdido del gnomo Cardito"

Créalo con el nombre y la foto de tu hijo · Explora la Biblioteca de Cuentos