Martina y la perla que cantaba

Edades 3–5

Cuando Martina descubre en una laguna brillante a un ostión gigante que perdió su canción de la mañana, tendrá que encontrar el valor para cantar primero, y así la perla dorada del ostión podrá brillar y cantar de nuevo.

La portada de "Martina y la perla que cantaba"

En la laguna donde juega el sol, Martina nadaba, chap, chap, en un día turquesa y claro. Pip tarareó bajito, dulce y chiquito: —¡Sigue la luz! —y juntos se fueron, dando vueltas.

Algo dorado brillaba tras la curva del coral. —¿Qué será eso? —susurró Martina a Pip, su amigo. Se acercaron despacito, sin hacer ruido, a ver qué secreto les mostraba la laguna.

Una ostra enorme y muy vieja descansaba quieta en la arena, con su concha cerrada casi del todo. Adentro había una perla, antes dorada y brillante, pero ahora callada y sin ninguna luz.

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