Paula y el banquete del Palacio de Ciruelas Azucaradas
Edades 3–5
Paula sube una montaña de malvaviscos hasta un palacio de ciruelas azucaradas y, cuando el pudín parece muy pequeño para compartir, descubre que un dulce regalado sabe más rico que uno guardado para ella sola.

Paula subió saltando la Montaña de Malvaviscos, con las botas hundiéndose suaves y dulces. —¡Arriba, arriba, arriba! —gritó contenta, moviendo su bastón de caramelo. Más arriba, un palacio de ciruelas azucaradas brillaba, esperándola.
—¡Ji, ji, qué blandito es! —rio Paula, rebotando en un saliente de malvavisco. El camino se puso empinado y elástico: ¡perfecto para rebotar, pero difícil para trepar! ¿Quién la ayudaría a subir más alto?
De pronto salió Zarzo, el conejo, con su colita de bastón de caramelo moviéndose, moviéndose. —¡Apóyate en mi lomo! —chilló bajito—. ¿Es más dulce si se comparte? Juntos subieron, un pasito tambaleante y risueño a la vez.



Créalo con el nombre y la foto de tu hijo · Explora la Biblioteca de Cuentos