Paula y el palacio de ámbar de la reina abeja

Edades 3–5

Invitada a una colmena encantada, Paula, una niña de 4 años con una melena roja y revuelta, pecas y piel clara, conoce a unas abejas obreras muy amables que convierten el dulce néctar en miel dorada, y aprende la regla suave: mirar y no tocar.

La portada de "Paula y el palacio de ámbar de la reina abeja"

Paula vio una abejita peluda sobre una flor de lavanda, y se quedó un pasito atrás, con cuidado, para darle mucho espacio. «Ven a ver nuestra colmena», parecía zumbar. Entonces flotó una nube de polen, y ella empezó a encogerse y encogerse, chiquita como una abeja.

Pequeña como una semilla, miró hacia arriba, hacia una puerta de cera dorada. Zumbi, la abeja, dijo: —¡Bienvenida, amiga! Ven a ver lo que guardan las abejas. Paula tragó saliva, respiró hondo y entró, valiente y decidida.

Adentro, las paredes eran de ámbar dorado, con hexágonos en filas. Las ventanas de panal brillaban como solecitos, y ella se quedó quietecita. Una abeja pasó zumbando muy cerca y a Paula se le encogieron los hombros. —Con cuidado —dijo Zumbi suavecito—, nosotras solo miramos cómo crece nuestro palacio.

Página 1 de "Paula y el palacio de ámbar de la reina abeja"Página 2 de "Paula y el palacio de ámbar de la reina abeja"Página 3 de "Paula y el palacio de ámbar de la reina abeja"

Créalo con el nombre y la foto de tu hijo · Explora la Biblioteca de Cuentos