Valentina y el misterio de las semillas del invernadero

Edades 6–8

Cuando brotan plantitas misteriosas y toda una hilera de tomates empieza a marchitarse, la joven detective Valentina usa pistas de las hojas y tiras de pH para resolver dos enigmas del jardín antes de la feria de verano.

La portada de "Valentina y el misterio de las semillas del invernadero"

A Valentina le encantaban los misterios casi tanto como le encantaban las plantas. Así que, cuando la abuela Perla encontró una bandeja de sobres de semillas sin etiqueta en el invernadero, tomó enseguida su lupa de bronce. —Cada semilla tiene una historia —susurró—. Vamos a descubrir la suya.

—¡Mira! —dijo , señalando un cantero de la esquina, afuera—. ¡Los tomates de la izquierda están todos caídos, pero los de la derecha se ven perfectamente bien! Valentina ladeó la cabeza. Dos misterios en una sola mañana. Iba a ser un día buenísimo.

—¡A lo mejor es veneno! —dijo , muy dramático—. ¡O las raíces tienen sed! Valentina negó con la cabeza. —No adivinamos, hacemos pruebas. Sacó de su bolsillo el diario del jardín y escribió: MISTERIO UNO — ¿Por qué solo se marchita la hilera de la izquierda?

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