Paula y el enigma de las estrellas
Edades 6–8
Cuando llega una misteriosa tarjeta perforada, Paula, a quien le encantan los acertijos, descubre que guarda un mapa secreto del cielo que solo se puede leer a la luz de una lámpara, y que la lleva paso a paso hasta un cofre del tesoro escondido entre las raíces de un roble del parque.

A Paula le gustaban los acertijos más que casi cualquier otra cosa. Por eso, cuando encontró un sobre en el felpudo, sin nombre y sin sello, solo con una tarjeta negra llena de agujeritos, el corazón le dio un brinco. —Milo —susurró—, esto es un misterio de verdad. Milo parpadeó despacito, y Paula decidió que eso quería decir que sí.
Arriba, en su cuarto del desván, Paula le dio vueltas y más vueltas a la tarjeta. Parecía no ser nada: solo un rectángulo negro con puntitos perforados. Pero una vez había leído que la nada no es nada hasta que le acercas una luz. —Vale la pena intentarlo —dijo. Milo bostezó una sola palabra: —Obvio.
Paula encendió la lámpara de latón y sostuvo la tarjeta entre la bombilla y la pared. ¡Diminutas estrellas florecieron sobre el papel tapiz, esparcidas y brillantes, como si todo un cielo de noche hubiera entrado de un salto a la habitación! —¡Milo, mira! —exclamó casi sin aliento—. ¡No son solo puntos, es un cielo!



Créalo con el nombre y la foto de tu hijo · Explora la Biblioteca de Cuentos