Lucas y el Escudo de la Verdad Serena

Edades 6–8

Cuando una patada bajo techo manda una pelota contra la ventana del salón, las sospechas caen sobre Lucas, el niño más nuevo y callado, pero él descubre que lo más valiente que puede hacer es decir la verdad, aunque le cueste algo.

La portada de "Lucas y el Escudo de la Verdad Serena"

En el recreo bajo techo solo había juegos tranquilos, pero , con su cárdigan amarillo brillante sobre la camisa de rayas, quería una sola ronda de fútbol con pelota blanda. —¡Solo una patadita! —se rio. Lucas, con su sudadera color coral y su camisa blanca de cuello, estaba sentado con las piernas cruzadas en la alfombra de lectura. Ya sabía que los juegos tranquilos eran más seguros.

La pelota pasó zumbando por tres pupitres, rebotó en una silla y fue a parar directo a los pies de Lucas. Todos se volvieron a mirar. —¡Pásala! —gritó Mateo, acomodándose sus anteojos redondos. A Lucas le latía el corazón con fuerza dentro de su sudadera color coral. No quería jugar brusco. Pero tampoco quería parecer grosero.

—Una respiración grande. Un paso valiente —se dijo en un susurro, como siempre hacía antes de algo difícil. Le dio a la pelota un toquecito suave y cuidadoso. Pero el toquecito salió chueco, y esa torcedura mandó la pelota volando directo hacia la ventana alta.

Página 1 de "Lucas y el Escudo de la Verdad Serena"Página 2 de "Lucas y el Escudo de la Verdad Serena"Página 3 de "Lucas y el Escudo de la Verdad Serena"

Créalo con el nombre y la foto de tu hijo · Explora la Biblioteca de Cuentos