Hugo y el jardín de los pequeños ayudantes

Edades 6–8

Cuando una repentina tormenta de verano daña el jardín comunitario del barrio, Hugo descubre que hasta las manos más pequeñas pueden ser heroicas al organizar un equipo para volver a plantar las flores.

La portada de "Hugo y el jardín de los pequeños ayudantes"

El jardín comunitario era el lugar favorito de Hugo. Con su palita de bronce en el bolsillo, caminó por los senderos de tierra para ver cómo estaban las caléndulas. Piti, el gorrión, lo saludó con un alegre pío desde la fuente de piedra. Todo estaba en calma, hasta que llegaron las nubes oscuras.

El viento aullaba y la lluvia caía con fuerza. Hugo miraba desde su ventana cómo el jardín se doblaba hasta el suelo. Cuando por fin pasó la tormenta, las hermosas zinnias estaban aplastadas y los senderos se habían llenado de malezas enredadas.

Hugo se sintió pequeño. ¡El jardín era un desastre enorme! ¿Cómo podía un solo niño arreglarlo todo? Apretó fuerte su palita de bronce. Quizás no tenía que hacerlo todo él solo. Quizás podía ser un ayudante.

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